El doble antídoto
Esto no es más que un ejercicio para poner en palabras parte de los pensamientos que me asaltan en mi día a día. No tengo tiempo ni energía para escribir un cuento entero, pero tengo ganas de poner algunas de estas cosas “allá afuera” para que otros, quien sabe quienes, las lean. El doble antídoto Conocí a Marcelo en un váter lleno de gente. No era la primera vez que lo veía. Pero fue esa noche después de rozarnos casualmente, cuando descubrí que me gustaba aquel chico. El fin de semana lo pasamos entero en la cama y cuando me di cuenta había pasado un año, y ya no podíamos vivir el uno sin el otro. Estábamos en 1981 y Madrid era nuestro. Yo me pasaba la noche yendo y viviendo de la ventana a la cama, pendiente de escuchar el ruido de la puerta… Recuerdo México DF. Marcelo y yo borrachos escuchando a Chavela Vargas cantando “La noche de mi amor”... Dolor y Gloria Nunca he vuelto a ver esa película, quizá si terminara como Salvador no sería un final tan malo para...